¿Sabe cómo hacer más productivos a sus empleados?

Preocupado porqué sus empleados no son eficaces en lo que hacen? Es posible que si lo este, y sino lo está, pues debería estarlo, se ha preguntado, ¿porqué no puede aumentar la productividad en mi empresa? Hoy le voy a contar algo que muy pocos hacen, aunque de antemano lo saben, pero prefieren gastar mucho dinero para dejar que otro venga y le diga exactamente lo mismo a sus empleados. Pero antes de empezar, déjeme poner esto muy en claro. Las empresas que se dedican a dar cursos de motivación personal a sus empleados, lo han engañado por mucho tiempo para sacarle dinero ¿Intrigado? una vez más digo, debería. Veamos ahora, cuales son esos “secretos” que usted ha pasado por alto y que pudieron evitar que gastara miles de pesos en costosos cursos que sus empleados olvidaran al siguiente día.

  1. Salude a sus empleados: No hay nada de malo en ello, no los trate como si tuvieran una enfermedad contagiosa mortal, salúdelos y devuelva el saludo cuando ellos lo saluden. Muchas veces, el descontento del empleado empieza por ahí, ¡construya buenas relaciones con sus empleados!
  2. Sonría: Si, una sonrisa puede mucho, se sorprenderá de cuan productivo puede ser un empleado que empieza su jornada laboral con una sonrisa.
  3. No les mienta: Esto lo hemos dicho muchas veces, y lo seguiré insistiendo, sobretodo porque es una práctica demasiado recurrente en las empresas. Un empleado que sufre más de una decepción en su ambiente laboral, ya es un foco de productividad baja y descontento laboral
  4. Interésese por ellos: Vea que necesidad tienen en su puesto de trabajo, ¿hay algo que se pueda hacer para que su estancia sea más relajada en el trabajo? Cuando usted se olvida que un cierto empleado o departamento existen, estos empiezan a trabajar por su cuenta, a trazar objetivos diferentes a los que su empresa necesita, pero sobre todo a no trabajar, total, “si la empresa me olvida, a mi se me olvidará trabajar”
  5. No les cargue la mano: No le cargue la mano con su trabajo a un empleado, mida el nivel de productividad encargándole trabajos pequeños, vea hasta donde puede llegar, y en base a ello, ofrezca retos mayores.
  6. No se olvide de remunerarlo por los extras: Esto le dolió, ¿verdad? Un empleado que no es remunerado por su justo trabajo, no trabajará bien, ni a gusto (y no habrá discurso motivador que lo haga cambiar de parecer), incluso evitará trabajar y propiciará lo mismo en sus compañeros.
  7. Recuerde que no son sus esclavos: No les quite prestaciones, no los use para hacer trabajos en su casa, departamento, residencia, no los llame a destiempo y con incoherentes exigencias, etc. Gratis nadie hace nada.
  8. Capacítelos constantemente: Y no me refiero a mandarlos solo a tomar cursos de superación, quizá haya alguna herramienta nueva que deban conocer, algún procedimiento o metodología innovadora que ellos podría utilizar en su empresa, no los estanque porque haciendo esto, está estancando a su empresa también
  9. Proporcione las herramientas adecuadas para su trabajo: ¿Se necesita un taladro para trabajar? proporciónelo, ¿una computadora nueva? désela, ¿porqué limitarlo dejándolo sin sus instrumentos básicos de trabajo? La clave para que esto funcione por supuesto es que usted mantenga un estricto control sobre sus activos. Si el empleado realmente justifica la adquisición de eso que le hace falta, ¿por qué se lo retrasa? ¿Porqué solo da largas al asunto? ¿Por qué exige calidad si usted no da lo que se necesita para lograrla?
  10. Generé espacios para liberar el stress: En una ocasión, mientras trabajaba en una distribuidora comercial, el dueño vio con malos ojos la improvisada mesa del café que el gerente había hecho para sus empleados, esto porqué ellos aprovechaban este breve momento para hacer una charla sencilla y relajarse unos minutos, inmediatamente lo mando a quitar, como resultado de esto, los empleados empezaron a meter clandestinamente ya no solo café, sino comida a sus lugares de trabajo, ¿no era mejor dejar que esparcieran por unos minutos a invadir todas las oficinas con olor a comida aún en horas críticas de trabajo? Cuando usted deja que el empleado liberé todo ese stress que diariamente se echa encima, este regresará a su lugar de trabajo más tranquilo y con la mente clara. En lugar de prohibirlo, establezca tiempos y / o condiciones para ello, sus empleados se lo agradecerán y lo verán como un autentico y épico héroe

Es curioso como estás son la mayoría de los reclamos de los empleados de cualquier empresa, lo que no es curioso sino alarmante, es como los mismos empresarios ignoran estas necesidad de su plantilla laboral. Ahora, piense ¿Cuantos problemas legales se hubiera ahorrado si tan solo hubiera visto por las necesidades de sus empleados en su lugar de trabajo? ¿Cuantas huelgas innecesarias se hubieran evitado si usted se hubiera sentado a escucharlos? ¿Cuantos despidos y contrataciones fugaces para cubrir de emergencia un puesto se hubiera ahorrado de haber remunerado de forma decorosa a sus empleados?

Ahora, ¿por qué dije al principio que estás empresas lo están engañando? Porque la mayoría de estás empresas, solo le dicen al empleado lo que él quiere escuchar, algo que por supuesto no le ayuda en nada. Otras, lo tratan de elevar a las estrellas sin siquiera darle un indicio de que es lo que debe hacer para ser mejor en realidad, algo como “tu puedes ser mejor hoy, porque eres una gran persona” no sirve, yo sé que soy una gran persona, y sin embargo, si al día siguiente mi jefe me llama a su oficina a las 7 AM para una junta sin sentido, lo maldeciré por el resto del día y no trabajaré bien por el resentimiento, esa es la situación que ocurre en muchas empresas hoy en día. Quizá para este momento usted este diciendo, “bueno eso ya lo se, ¿porqué me dices lo obvio?” Y si lo sabe, ¿por qué no lo hace?

Para terminar lo dejo con está pregunta, ¿cree usted que si un empleado le deja botado el trabajo a mitad de un inventario, es solo porqué es un hombre flojo y sin criterio profesional? Antes de juzgar y decir que si, condenar y crucificarlo, piense, ¿Cuanto contribuyo usted con su negligencia y descuido a que eso pasará? Si ha reconocido que usted también tuvo una gran participación, ¡Felicidades, está empezando a darse cuenta de cuan importante es cuidar a sus clientes internos! Pero sino es ese su caso, bueno va por buen camino hacía la destrucción y la quiebra.

¿Sabía usted que la mayor parte de su planta trabajadora no sale motivada después de que usted les ha dado lo que consideraría “un gran discurso motivador”? Al contrario, por lo general lo primero que hacen es quejarse de la gran perdida de tiempo que usted les hizo pasar No siempre se eleva la productividad de los empleados con discursos y palabras bonitas.

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